"A todas las personas que se acerquen al monasterio se les acogerá como a Cristo"(RB 53,1). La comunidad no se cierra en sí misma. Quiere compartir su vida de oración y trabajo con todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Esta acogida se lleva a cabo de modo habitual en la Hospedería, abierta a cuantos quieran participar de su sencillez, silencio y oración.